Ciclocarriles: La bici a la calzada

En los últimos meses se ha producido cierto revuelo en la ciudad en torno a la bicicleta. El Ayuntamiento, después de años sin preocuparse demasiado por la movilidad, quiere potenciar el uso de la bicicleta en León y mejorar la percepción que tienen los ciclistas de las políticas urbanas. Desde León en Bici hemos asistido a varias reuniones con la Concejalía de Movilidad (junto a miembros de otros colectivos como Greenpeace) donde nos han hecho partícipes de estos planes.

La propuesta es fomentar su uso en la calzada compartiendo el espacio con el coche, para lo que van a realizar una serie de actuaciones con el objetivo de apaciguar el tráfico en el centro de la ciudad. Como primera medida se ha puesto en marcha un ciclocarril que va desde Fernández Ladreda hasta Eras de Renueva, dotado de señales específicas y cojines berlineses (dejan fluir a las bicis y los autobuses y obligan a los coches a disminuir la velocidad).

Un ciclocarril es una vía de circulación compartida con vehículos a motor limitada a 30 km/h de velocidad máxima. La bicicleta debe circular por el centro de dicho carril. Los vehículos que circulen detrás de una bici deben guardar una distancia mínima de 5 metros. Para adelantar o rebasar a una bici se debe cambiar de carril o respetar una distancia de seguridad lateral (1,50 metros). No es de uso exclusivo para ciclistas, ni excluye a que la bici pueda ocupar otros carriles, en función de su itinerario.

Desde León en Bici hay una apuesta clara para que la bicicleta circule por la calzada como un vehículo más. Creemos que el aumento de bicis en la calzada puede ayudar a equilibrar la supremacía que tiene automóvil y reducir su uso. Pero necesitamos medidas reales que aumenten la sensación de seguridad en los ciclistas.

Aunque el recorrido de este primer ciclocarril es bastante inconexo, apoyamos la actuación municipal. Primero porque valoramos que comiencen a dar pasos positivos y segundo porque la movilidad ciclista se visibiliza en el centro de la ciudad (el ciclocarril pasa por la plaza de Santo Domingo). Es muy importante señalar que la presencia del ciclocarril conlleva un calmado del tráfico. Ahora esperamos que desde el Consistorio den continuidad al proyecto.

Estamos de acuerdo en que el diseño de nuevos carriles bici segregados que vayan por el centro de la ciudad es complicado, dado el trazado y el espacio de las calles. Creemos que es más eficaz tejer una red de ciclocarriles en la calzada, que permita circular con seguridad y que pueda cubrir un gran número de itinerarios. El objetivo sería que todas las calles con dos carriles para el mismo sentido, reservasen el derecho como ciclocarril. También pensamos que sería muy positivo ampliar las zonas 30 como la de San Claudio a más barrios de la ciudad.

Hemos propuesto al Ayuntamiento una serie de medidas con objeto de mejorar la circulación de la bici por la calzada. Creemos que hay que potenciar la educación vial como eje fundamental para la convivencia con una campaña informativa sobre el ciclocarril y los comportamientos adecuados de conductores y ciclistas. También la aplicación de normativa específica para bicis en la calzada, bikeboxes en la primera línea de los semáforos, regulación de estos con ceda el paso permitido para giros a la derecha, calles prohibidas con excepción para bicis donde se pueda circular en dirección contraria a la de los vehículos a motor, etc.

Todo esto no excluye que reivindiquemos atención sobre los carriles-bici ya construidos que están sufriendo un considerable deterioro. Ya que estas vías están, hay que cuidarlas y velar por su uso correcto uso. Queremos también que se estudie la posibilidad de ampliar la red de ciclocarriles 30 hacía otros municipios del alfoz para lo que el Ayuntamiento de León tendría que colaborar con el de San Andrés y el de Villaquilambre. Aquí, en algunos casos de alta densidad de tráfico, puede ser necesario la implantación de carriles-bici segregados.

Estamos a favor de la ampliación de más zonas de preferencia peatonal donde las bicis puedan transitar a velocidad adecuada, compartiendo espacio con los peatones. Pero es cierto que hay algunas aceras-bici que son bastante problemáticas porque ponen en conflicto a ciclistas, peatones y usuarios de terrazas. Nosotros creemos que se podría estudiar suprimir alguna de estas aceras-bici siempre que se ofrezcan alternativas para la circulación segura.

En resumen… Bienvenidos los ciclocarriles para potenciar el uso de la bici (junto al transporte público) y reducir el número de automóviles privados en nuestras calles. Si León es una ciudad amiga de la bicicleta, todos, incluidos los conductores, tendremos un aire más limpio, ausencia de ruido, y ganaremos en sociabilidad y calidad de vida.